lunes, 14 de enero de 2008

Identificación Biométrica, la Llave del Futuro



Como salidas de una película de espías o de ciencia-ficción las nuevas tecnologías de identificación por medio de sistemas biométricos se perfilan como la futura llave que nos abrirá todas las puertas. El santo y seña del siglo XXI será nuestro propio cuerpo, nuestras características físicas, únicas y distintas de las de cualquier otro ser humano. Pronto la identificación por huellas dactilares, geografía de la mano, reconocimiento facial, del iris o de la voz se convertirán en los nuevos passwords de entrada a múltiples sistemas, desde el acceso a cuentas bancarias, vehículos, áreas laborales y archivos informáticos hasta, ¿por qué no?, a nuestra propia vivienda.

Las empresas que se dedican a crear nuevos sistemas de seguridad, y ya han creado fórmulas tan avanzadas como el reconocimiento del iris o de la voz, aunque por el momento ninguna de ellas se ha extendido de manera masiva.

Ahora, se presenta otra tecnología que pretende poner fin a este tipo de estafas bancarias, con un sistema de reconocimiento biométrico de la huella dactilar. Está por ver si finalmente se implantará o se quedará en el camino, como muchas otras iniciativas.

Con este nuevo proyecto, pretende solventar el problema de seguridad que conlleva utilizar la tradicional tarjeta de crédito o débito, que, o puede perderse o ser robada o falsificada.

Lo último en identificación es el Panasonic MB-ET200 que fue exhibido durante la ASIS International 2007 en New York. Éste dispositivo permitiría el reconocimiento del iris en apenas 0.3 segundos luego de que los ojos se hayan alineado con los espejos para su identificación.

El Sistema soporta hasta 25 usuarios que puede reconocer y posee dos cámaras para el reconocimiento biométrico del que hablamos que pueden ser ajustadas a una altura entre 152 y 180 cm de altura. Todo esto puede sonar como unos datos técnicos más de un invento raro, pero lo cierto es que es un avance sustancial en biometría que podría llegar a nuestras manos (o nuestros ojos) en un futuro no muy lejano para ayudarnos a comprar en un supermercado, marcar la hora de ingreso a la oficina o como llave para el hogar o algún otro lugar personal, y quizás quien sabe… quizás en un futuro se incorpore a gadgets de bolsillo. Hace añios el reconocimiento de iris tardaba cerca de 5 minutos, hoy sólo 0.3 segundos, basta que lo hagan pequeño y rentable y listo.